viernes, 16 de agosto de 2013

Leon Gieco - Hoy Bailaré

MEMORIA; eso es lo que necesitamos tener siempre...


QUIEN SOY YO

A pesar del sol,
una sombra fría me persigue
hasta aquí,
por los caminos silenciosos
de este parque.
Rondando limites,
contrariedades, viceversas.
Preguntándome,
de quien es el problema,
donde están los contrarios
que no se encuentran,
los extraños que no se extrañan,
los brazos que no te abrazan,
los solitarios que invocan soledades.

Preguntandome,
quien soy yo
para decir 

que el amor
es un problema de espacio,
tierra, carne y cielo.
Quien soy yo,
para decir ,
que el silencio es como un agujero
y la soledad nunca te besa.

Alberto Federico Cordoba Basualdo
copyrigth 2013

viernes, 19 de julio de 2013

LA SILLA





El se sento, pensando,
sin darse cuenta siquiera.
En la ventana,
se deslizaba el sol,buscando
descansar en el ocaso,
como el.
Estiro sus piernas,
sintio el alivio,
desparramo su espalda
y apoyo su cabeza
en el olvido,mientras
el pasado colgaba en las paredes
Aflojo sus brazos
ante el fracaso y
le cerro los ojos
a la desidia.
Amontono juiciosamente
sus huesos,
ferozmente descarnados,
desdichados y
penso en el mejor de los recuerdos.
Se pregunto,
Que es esta absorta comodidad?
Que es este espiritual fraude?
Y un crujiente quejido recibio como respuesta.
Mientras tanto ella,solidaria,
hecha de aquel arbol que nacio y murio,
lo contiene,lo abraza,
silenciosamente segura,
no sin antes,devolverlo a la vida.



Alberto Federico Cordoba Basualdo
copyrigth 2010























Espacio




Dejenme ser el loco,
dejenme aqui,
en la estrechez de mi soledad
y en el espacio de mi memoria,
donde indefectiblemente
resbala cada paso de tristeza,
que el viento hojee mi frente
y frague las ausencias.
Dejenme edificar,
con los restos de mi propio cielo
y las arenas de mi desierto,
con mi nostalgia siempre fiel,
sin la ira,
que consume el alma.
Dejenme ,
con los pocos que no traicionamos,
con los que estamos,
siempre del mismo lado.
Sin perder la pasion,
sin la envidia,
con la que algunos
disfrazan la piedad,
sin los viciosos de cierta falsa lucidez.
Dejenme ser el loco,
que cree que a cierta edad,
hay mucho por morir,
pero mucho demasiado por vivir,
indefectiblemente.
Dejenme aqui,
aunque no hayan tenido ni tiempo,
ni ganas,
de un abrazo feroz y mutuo.
Aqui,
en mi inexpugnable barricada.
Con mi unico
e invaluable argumento,
de poder mirar a los ojos.
Con calma
y sin claudicaciones.



Alberto Federico Cordoba Basualdo
copyrigth 2011



copyright 2011





lunes, 17 de junio de 2013



LLUVIA


Haz visto caer la lluvia ?
Mirarla sin contemplaciones
ni prejuicios?
Yo la he visto;
algunas veces como la mejor
imagen de la esperanza,
también la he mirado
con pesimismo y
creerme que soy nadie,
a pesar de mis ojos.
La he contemplado
como gota
dorada y virginal,
creyendo que el sol
por justicia natural
este reclamando su lugar.
En otras ocasiones,
me he preguntado
por ejemplo,
por que el pájaro,
certero en su vuelo,
no busque su refugio,
empecinado quizás,
en encontrar su propio cielo.
Imaginando otras veces,
una playa
con complicidad de huellas
propias y ajenas,
que el espumoso vaivén del mar,
las devora y las lleva.
Yo,
he visto caer la lluvia,
y como en todo final feliz,
el azul asomaba intenso, victorioso,
que es lo mismo que decir,
que llegabas tu, muchacha
de sonrisa franca cuarto menguante
y mirada de luna llena
y le abrochabas un arco iris al cielo.


Alberto Federico Cordoba Basualdo
copyrigth 2007

jueves, 16 de mayo de 2013





AUSENCIA


Hace tiempo
que me endulzan las mismas angustias,
es decir,
las mismas impurezas.
Sin embargo,
acostumbrandome,
hasta aquí he compartido,
algun ultimo cigarrillo,
este café que aun humea,
pagado con monedas,
a los orgasmos colectivos
de la idiotez,
a ese sol que se acomoda a las ausencias
que importan,
a las presencias intrascendentes,
al llanto que no se llora.
Nunca antes ,
hubo tantas coartadas
para amotinar el alma,
y a la esperanza, tan malherida.
Nunca tan lejos
del odio
y las miserias,
del egoísmo
y las desmesuras.
De los cobardes que
solo saben decir si.
Hay quienes aun
apuntan y disparan,
encierran y torturan,
mienten y santifican,
no aman, pero envidian.
El mundo así, cielorraso invertido.
Tal vez ,
la única verdad,
el único lugar, paraíso inhóspito,
sea ese infinito imaginario,
de besos y abrazos cálidos,
que comienza en los ojos,
y termina en las piernas,
de una mujer que aun no esta.


Alberto Federico Cordoba Basualdo
copyrigth 2013